jueves, 1 de septiembre de 2016

Te pedía todos los día volver a sentirte.

Recuerdo que al inicio me costaba verte, visitarte; fuí por que las otras niñas iban a verte y quise hacerlo. Las palabras siempre las he escuchado y no olvidé que cantar era orar dos veces. Llegue a cantarte consciente de mi edad "Jesusito de mi vida, tu eres niño como yo, por eso te quiero tanto y te doy mi corazón" y pasan los años, recuerdo y comprendo que mi corazón fue tuyo desde aquellos días que te decía "Tomalo, tomalo" "tuyo es, mio no" e hincada frente a tu sagrado misterio aquel corazón dejó de ser mío.

Los días venideros fueron diferentes, te sentía y vivía en carne propia. Pues ya  estabas en mí. Pero como todo humano, me alejé y te perdí.

El llorar era común en mí, pero me había dado cuenta de algo: me quebraba muy rápido, mi corazón era muy blando, pero es que no era ya mi corazón.

Pasaron los años como todo ser humano normal pero en el fondo comencé a añorar a mi primer amor.
Pues eso pasó ¿no? me enamoré. ♥